domingo, 12 de febrero de 2012

Un último agradecimiento

Ya terminado el viaje, me gustaría hacer mención a una persona importante para el viaje, Miguel S. Un alumno de primero de bachillerato que con este ha cumplido su último viaje de esquí del cole. No solo es buen estudiante, buen deportista si no que además  es una persona que colabora y ayuda en todo aquello que se necesita. En esta semana al igual que en las anteriores, ha actuado como monitor, ayudando a que este viaje sea algo especial. Por ello y por todo lo que ha dado al viaje, muchas gracias Miguel.
Como ha sido costumbre, nuestros mayores han realizado siempre una ayuda desinteresada, a todos ellos decirles que son el ejemplo que queremos para nuestros peques y por ello muchas gracias.

viernes, 10 de febrero de 2012

Agradecimientos.

Como siempre, llegado al final del viaje, hay que acordarse de la gente que ha hecho posible que esto  haya sido un éxito. Merece la pena acordarse del personal de secretaría, de administración, de cocina que nos ayudan y facilitan todo. Gracias también a la dirección de nuestros colegios por apoyar esta iniciativa que aúna una actividad deportiva con una actividad de carácter social de primer nivel. Gracias a vosotros, papis y mamis, por confiar en nosotros un año más.
Ya para acabar, dar gracias a Mar, Manu, Joaquín, Marta por su dedicación plena antes y durante el viaje, por su colaboración, entrega y por hacer de este viaje algo especial.

Gracias a Javier de Torrevilano por su colaboración desinteresada y su buen hacer.

Ahora a esperar hasta el verano para tener una actividad de este estilo. Nos vemos en Montesclaros Summer Camp

Un abrazo

Disco jueves



























































Después de la más que agradecida chocolatada, una duchita, hacemos la maleta y a ponernos guapos. Con nuestras mejores galas bajamos a cenar. Una vez finalizada la sabrosa cena, nos fuimos a la disco. Una coca cola, unos bailes, futbolín, billar, dardos y sobre todo, mucho baile. Desde los más peques hasta los mayores se animaron a mover el esqueleto, pero en no mucho los de 3º y 4º  se empezaron quedar traspuestos. El cansancio ya nos estaba pasando factura y nos fuimos a las 11.30 a la cama. Era buena hora para reposar y prepararnos para la vuelta.